Entrevista
a Israel Colina
Una de las más nóveles y privilegiadas voces
cantoras de nuestro país, es en la actualidad la
de Israel Colina. Periodista egresado de la Universidad
del Zulia en Maracaibo (Venezuela), ha compaginado su profesión
comunicacional con la musical. Perteneció al grupo
zuliano de música latinoamericana “Texere”.
Junto a su hermano Gustavo Colina, importante instrumentista
venezolano, cuyo manejo del Cuatro es asombroso, ha desplegado
una carrera desde el año 1996 en todo el occidente
venezolano. Desde el año 2002 al 2005 grabó de
manera independiente su disco “Iberoamérica
Espléndida”, el cual le ha abierto las puertas
en la palestra musical de Venezuela y ahora, en Latinoamérica
y Europa.
¿Dónde naciste específicamente?
Yo nací en la ciudad de Punto Fijo a mediados de
los años setenta del siglo XX en el estado Falcón
de Venezuela. Queda en la región centroccidental
de mi país, en la península de Paraguaná,
en la zona más septentrional de mi patria. El mar
bordea a toda Paraguaná y en lengua Caquetía
(los primeros habitantes indígenas de mi lar), eso
significa: “conuco entre las aguas”.
¿Dentro de qué género entra
su propuesta?
Pienso que nuestra música está enmarcada
dentro de algo que yo defino como trova venezolana. Algunas
de mis composiciones que aún no he grabado, pero
que he interpretado en mis presentaciones tienen ese matíz.
Las líneas melódicas son muy personales y
la guitarra juega un papel fundamental.
¿Dónde estudió música?
En la vida. Empecé a cantar a los seis años
de edad en el baño de mi casa y el agua que caía
y cae de la ducha, me acompaña. Así fui ejercitando
mi voz y luego tuve participación en el Teatro Infantil
con el Grupo Terrón de Azúcar del Ateneo
de Punto Fijo. Por ahí me fui perfilando. Me interesé por
el solfeo y aprendí lo básico de esta herramienta
e hice breves talleres de técnica vocal con el tenor
cubano Guillermo Álvarez y la profesora Yolanda
Delgado. Mi hermano por su parte, siempre ha sido el guía
tanto en la exploración de mi voz como en la puesta
en escena.
Háblenos de quiénes han influido
en Israel Colina
Mira, desde niño escuché música venezolana
por montón. En la adolescencia descubrí a
Silvio Rodríguez, a Pablo Milanés, a los
precursores del movimiento de la Nueva Trova Cubana y luego
a Mercedes Sosa, León Gieco, Víctor Heredia,
Rafael Amor. No puede uno olvidar jamás a Serrat,
ni a Sabina, ni a Luis Eduardo Aute. En el caso venezolano,
nuestro padre cantor, Alí Primera, es el sino y
de todos ellos, seguro hay un poco en mí, en mi
voz y en mis canciones, las propias y las “ajenas” como
tituló Agni Mogollón un disco viejo que hizo
por estos lados de Dios.
¿Su canto es político?
Sabes, todo ser, mujer u hombre es político. Cada
acción que uno realiza está signada por los
principios individuales y la ideología que uno profesa.
Los cantantes de música de moda, que a veces no
es ni música, tienen una ideología y una
visión de la política. Incluso, profesan
y promueven un pensamiento político y obedecen casi
en su mayoría, a la industria cultural que trabaja
en función de la hegemonía y el sistema imperialista.
Nosotros creemos más bien en nuestra propia cultura
y la defendemos, esa es una actitud política.
En Venezuela la música pasa por una revisión,
una revitalización, aunque las radioemisoras, pese
a un marco legal que regula la promoción y difusión
del talento nacional (Ley de Responsabilidad Social en
Radio y Televisión) respecto a lo que viene de fuera,
viven una crisis de criterio que catapulta la basura y
la chatarra atendiendo los patrones del mercadeo, como
el beneficio del “marketing” y el “rating”.
Se que esa realidad no es exclusiva nuestra, pero debe
cambiar.
¿Por qué Iberoamérica Espléndida?
Precisamente por lo que te dije. Vamos en contra de lo
intrascendente y hueco. Iberoamérica es un espacio
de geografías encontradas, reunidas por la raíz
latina y toda su cultura entremezclada con la más
sublime de las identidades. Y es Espléndida por
todo lo que nos ha dado, nos da y nos seguirá dando
históricamente, a cambio del respeto y su debida
valoración. Fue un disco de tres años de
preparación con gran esfuerzo humano y un sentido
de lo colectivo. Comprende una selección de dieciséis
temas, como decimos acá, “escogidos con pinza” y
obviamente, poniendo a Venezuela como médula espinal
de la producción con países como Argentina,
Brasil, Cuba, Puerto Rico, Colombia y España.
¿Has compartido escena con algunos artistas,
quiénes?
Yo he tenido la dicha de compartir con músicos
excepcionales. Me refiero en primera instancia a quienes
me han acompañado y me acompañan. Hablo de
Gustavo Colina, Elvis Martínez, Carlos Almarza,
Alexis Cárdenas y otros; pero tuve la suerte de
alternar con Pablo Milanés (1999), con Danny Rivera
(2002), con Carlos Barbosa-Lima (2003), Lilia Vera (2002),
La Rondalla Venezolana (2003), El Cuarteto (2006) y gente
muy valiosa, trabajadora y luchadora en las comunidades
más populosas y necesitadas de mi tierra.
¿Hay algunos proyectos por ahí y
perspectivas para el camino que viene?
En la actualidad preparamos mi segundo disco, centrado
en nuestra hermosa música venezolana, acompañados
por maestros de la talla de Gustavo Colina, Elvis Martínez,
Carlos Almarza, Javier Pedraja, Oscar Peña; entre
otros. Pienso que allí hay una vitalidad impresionante,
nacida de los más proverbiales compositores nacionales
como Vicente Emilio Sojo, Otilio Galíndez, Luis
Mariano Rivera, Gilberto Mejías Palazzi y evidentemente,
hay una lírica muy rica, con líneas melódicas
inusuales. Valses, merengues, contradanzas, joropos y otros
géneros estarán incluídos.
Para terminar… ¿Hay algo en el ámbito
personal o artístico que te haya cambiado la vida?
Sabes, voy a responderte esa extraña pregunta.
Sí. Las mentiras de alguien en quien creíste
pueden cambiarte la vida, sobre todo si los signos que
las identifican pasan por la traición, la manipulación
y la infamia. Como diría una poeta zuliana, Berta
Vega que reza: “… Como si cambiarle la vida
a alguien no tuviera la menor importancia”. No se
puede desafiar una verdad a través del chantaje
y la manipulación. No se puede ser tan básico,
si estamos constituídos por un espíritu que
mueve el cuerpo. El egoísmo y la envidia fluyen
con fuerza dentro de mucha gente y eso hay que evitarlo.
Lo que no te corresponde no es tuyo, no lo asumes ni por
adscripción ni por derecho de conciencia. Hoy vivo
un nuevo aire, una nueva luz y mi conciencia está intacta.
Pese a los mediocres, estoy fortalecido. Estoy creando
y ellos se están secando. Ahora el camino es la
música, el canto y la plenitud de mi libertad. Saludo
a todos quienes lean esto. Gracias de verdad.
Así sostuvimos un diálogo con el joven cantor
venezolano Israel Colina, quien con sus ojos verdes y su
cabello rizado, fina voz y una humildad de esas que te
hacen reflexionar piensa cada palabra antes de hablar. Él
se pasea hoy en día por las más selectas
salas de Venezuela y Latinoamérica. En Octubre de
2006 se presentó en Dinamarca (Festival
Internacional de Guitarra de Aarhus) y en diciembre estará en
Argentina. Le auguramos todos los éxitos.
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