Denuncia pública
contra los funcionarios del Aeropuerto Internacional
de
Maiquetía "Simón Bolívar" por
sospechar sin pruebas de que mi
hermana, Catyliana Paz Reverol una indígena wayuu "tiene
drogas en su
estómago" y no puede viajar en calidad de turista!
¿Pueden los funcionarios venezolanos del Aeropuerto
Internacional
Simón Bolívar sospechar sin temor a equivocarse
que una persona con
rasgos indígenas es narcomula?
La pregunta formulada se las responderé más
adelante, quiero empezar
éste comunicado manifestándoles que en mi
país la República
Bolivariana de Venezuela los pueblos indígenas contamos
con un
reconocimiento constitucional desde el año 1999
que plantea el derecho
nuestras tierras, idiomas y educación propios, reconocimiento
que se
ha ampliado gracias a los convenios internacionales como
el 169 de la
OIT, entre otros. Vale destacar que también se han
ampliado las
oportunidades de estudio que ha permitido que muchos indígenas
se
hayan preparado como abogados, médicos, sociólogos,
docentes. Los
indígenas de Venezuela que han tenido la oportunidad
de formarse
profesionalmente han liderado las reivindicaciones sociopolíticas
que
los que se ha llevado a cabo en nuestro país desde
la segunda mitad
del siglo pasado. En el caso wayuu, los profesionales que
habitan en
Maracaibo y sus familiares que continúan arraigados
a su territorio de
la Guajira se reconstruyen sus vínculos de solidaridad
y ayuda para la
conseguir trabajo, cedulación, pasaporte, asistencia
médica, cupos en
los colegios, referencias de curadores y médicos,
el ingreso a la
universidad, entre otros. A la par eso nos ha abierto un
escenario
internacional en el cual muchos indígenas han salido
a preparase en el
extranjero. Hasta ahora todo está bien, porque el
reconocimiento está
escrito y la preparación la tiene cada individuo
y es algo muy
personal, y a la vez colectivo porque muchos salimos adelante
gracias
al apoyo de nuestros padres, tíos y tías
maternos. El problema es la
práctica que hace inteligible las leyes ya que en
muchos casos gana
terreno la ignorancia, el desconocimiento y la discriminación
que
existe en la cotidianidad por personas que excluyen al
otro diferente.
Yo soy Carmen Laura Paz Reverol, del clan Ipuana, del
pueblo wayuu,
soy wayuu porque mi madre es wayuu, como siempre he dicho
para ser
wayuu hay que nacer de un vientre wayuu, además
nací en el territorio
guajiro y la verdad nunca he tenido problemas de aceptación
de mi
identidad personal, tengo rasgos biológicos y culturales
que me legan
esa identidad particular de la cual siempre me he sentido
orgullosa!!!!. Sé como profesional antropóloga
que la identidad es
múltiple, por ejemplo, yo soy además de wayuu,
madre, mujer,
heterosexual, hija, esposa, católica no practicante,
zuliana, venezolana, profesora e investigadora de La Universidad
del Zulia, ahora estudiante de Doctorado de Antropología,
Perfil Antropología de la Medicina y Salud Internacional
en la Universidad Rovira y Virgili, en Tarragona, España.
Pero una de las dificultades que siempre tengo como indígena,
perdón
por poseer rasgos biológicos indígenas, es
viajar, siempre piensan
cualquier cosa… menos que voy a un evento científico
o por estudios
como hasta ahora lo he hecho, sólo he viajado cuando
voy a algún
evento académico, y la constante ha sido siempre
ser objeto de
maltrato por los funcionarios de la guardia nacional que
están en la
parte de inmigración del Aeropuerto Internacional
Simón Bolívar,
ubicado en Maiquetía.
Los incidentes más recientes son dos ocurridos
a mi persona y el
último ocurrido a mi hermana Catyliana Paz Reverol,
paso a relatar el
primero: en abril de 2007, cuando viajé a Bélgica
por un evento
científico el V Congreso Europeo De Latinoamericanistas,
un guardia se
me planta enfrente, comienza a mirarme fijamente y a rondarme,
iba con
una colega y le dije a la misma: "ponte pilas porque
ese guardia esta
apostando que soy una narcotraficante". Fue descarada
la manera como
me abordó y le dije que iba un evento científico
en Bélgica y de
turismo en Italia. Me dejó tranquila pero mi amiga
se quedó asombrada
de la manera poco respetuosa de la que me abordó el
funcionario. Y yo
le dije a mi amiga: "tranquila que ya estoy acostumbrada,
ya lo tomo
como deporte cada vez que salgo". Hasta los momentos
como antropóloga que soy consciente que los funcionarios
desconocen, y no saben tratar a las personas y apuestan
siempre a partir de los estereotipos, al respecto consciente
de ese desconocimiento y siempre he tratado de ser
comprensiva.
El segundo incidente fue en ese mismo año 2007,
en el mes de noviembre
cuando me tocó venirme por beca de estudios a España
que aprobó
felizmente la institucíón en la cual laboro,
La Universidad del
Zulia, y la cual cada día me inspira a ser LUZ adelante!!!
Bueno sigo con mi recuento tramité mi visado de
estudios, tomé todas
las precauciones
de seguir los requisitos de viaje. De verdad les confieso
que este viaje
fue lo más difícil que me ha tocado vivir
menos mal que venía con mi
compañera de estudios, mi colega Maydé Pirona,
quien pacientemente
esperó a mi lado mientras les respondía a
los funcionarios del
aeropuerto internacional de Maiquetía Simón
Bolívar las preguntas
sobre el motivo de mi viaje. Consignadas las maletas en
la aerolínea
Iberia me tocó bajar 2 veces a la parte de embarque,
una zona hasta
ese momento desconocida para mi, en donde se hallaban funcionarios
de
la Guardia Nacional revisando las "maletas sospechosas",
en mi caso,
habían unos "objetos sospechosos" en mi
equipaje por los cual tuve que
acudir antes de embarcar al avión para que el funcionario
revisara
ante mi la maleta. Bien cuando baje a ver dichos "objetos" acompañada
de un individuo el cual me llevo por unos pasillos, descendí una
escalera, atravesé una pasarela hasta llegar donde
se encontraban los
funcionarios de la guardia nacional revisando las maletas
de las
personas que habían mandado a llamar por altavoz.
Mi sorpresa es que
mi maleta "problema" era la anaranjada que contenía
mis libros porque
la azul no fue objeto de revisión. Al abrir la maleta,
y revelarle al
funcionario los "objetos sospechosos", es decir,
los libros de mi
autoría publicados uno por la Universidad del Zulia
y el otro por el
FONACIT, los cuales llevaba para obsequiarlos a las bibliotecas
de las
universidades de Europa. Mi asombro no termina de ceder
pues el
funcionario no contento con los "objetos sospechosos",
empezó a
ojearlos y a olerlos, me imagino que buscando alguna sustancia
o polvo
adherido en las páginas, a la par tuve que soportar
responderle
preguntas sobre quien era yo y decirle que los referidos
libros eran
de mi autoría, que era profesora bla,bla,bla….
Al no encontrar nada
sospechoso, me miraba me imagino para determinar si yo
era en realidad
quien decía que era. Fue patético el funcionario
porque repetía sin
sentido lo que yo le respondía, por ejemplo, "¿y
estos libros?,preguntó él y yo le dije: "son
míos", le dije y el respondía "ah,
de verdad son tuyos?, la verdad no se si con duda o con
asombro.
Y no se detenía en el escudriñamiento de
las hojas, me limite a
responderle lo que me preguntó y aguantar la repetición
de mis
respuestas, no se si estúpidamente o tenía
la duda de que fuese
verdad.
Cuando al fin pensaba que iba a abordar el avión,
no pudo ser, pues
tuve que volver a bajar a la referida zona de embarques
de maletas,
pues la maleta de mi compañera fue identificada
con mi nombre por
equivocación por la agente de Iberia. Cuando veo
que la maleta no me
era familiar, le digo al funcionario que hay un error que
esa no es mi
maleta y él me quiere obligar a abrirla, y le repito
esa debe ser de
mi compañera, y le digo que si me puede acercar
la maleta para ver los
identificadores a mano que llenó mi compañera
muy meticulosamente
antes de entregar la maleta, efectivamente, la identificación
digitalizada tenía mi nombre y la manual realizada
por ella tenía el
nombre de Maydé, mi amiga. Él no muy convencido
me deja salir por
segunda vez del sitio y es mi amiga quien tiene que bajar
a abrir su
maleta, ella me dijo que cuando aclaró el asunto,
su maleta no fue
revisada, la sospecha era porque estaba a mi nombre. Cuando
al fin me
toca abordar el avión me tengo que someter a ser
tocada alrededor de
mi cuerpo por una funcionaria de la Guardia Nacional, quien
me
pregunta en el ínterin del toque por mi cuerpo que
como había hecho
yo para sacarme mi pasaporte?, en mis adentros me sentí irrespetada,
pero
me limité a contestarle que en la página
de la ONIDEX había creado
un usuario y contraseña como venezolana que era,
introduje mis datos, fui
a la cita y luego me entregaron mi pasaporte.
En inmigración de Madrid, igualmente fui el blanco,
por los
funcionarios de la Policía, al bajar del avión
un funcionario de la
Policía me arrebata mi pasaporte y me dice que continúe
adelante, yo
sin comprender, presa del pánico, sigo adelante
con mi amiga, pero
violentada al no tener mi pasaporte conmigo, no conforme
me volteo y
le hago una seña al funcionario, y él me
dice: "siga adelante y
espera en la estación de policía, de lo contrario
se tardará más y
perderá su conexión". No muy conforme
me dirijo con mi amiga Maydé a lestación
de Policia, ambas sin comprender. Me siento a esperar en
la oficina, después de un rato, me llama un oficial
ya mayor y me pregunta como si yo tuviese en un concurso
de preguntas y respuestas de esos que pasan mucho en la
televisión, la diferencia es que dichas
preguntas eran
hechas sin ninguna mediación y de manera agresiva ¿qué es
Carabobo?
Y yo como algo obvio le respondo: "un estado de Venezuela", ¿qué es
el
CNE? Y por segunda vez: "el Consejo Nacional Electoral" y
finalmente
me pregunta ¿Cuáles son las fechas más
importantes de su país?
Allí no me podría quedar atrás pues
como historiadora le dije, hay muchas pero las más
importantes son 19 de abril de 1810 y 5 de julio de 1811,
si desea se las explico" y él me responde: "no,
esta bien". Luego nos hace pasar a mi compañera
Mayde a una oficina con una chica quien
decía ser venezolana y el referido oficial quien
ya estaba enterado
que era yo era la profesora que viajaba por estudios después
de sus
investigaciones pertinentes. Nos invita a preguntarle cosas
de Venezuela a la chica, quien también se hallaba
en estado de retención.
Nosotras le dijimos al funcionario que con el debido respeto
esa era
su tarea y que "nos metía en un compromiso
muy grande" pues quien
éramos nosotras para decirle a él si la chica era o no venezolana?,
por lo que nos abstuvimos de hacerlo. Él luego se
nos acercó y nos
aclaró con las debidas disculpas que lo que pasaba
era que el
pasaporte que portaba la chica estaba reportado por Venezuela
como
falso y la misma era buscada por la INTERPOL y nos dijo
que había
muchas denuncias de Venezuela de pasaportes falsos, alrededor
de 600,
comentó. Me devolvió mi pasaporte al fin
me da la bienvenida a
España, pasado el susto me retiro, no sin dejar
de pensar en la chica a la
cual le hice una lectura de imagen a la misma, tendría
como unos 45
años, tenía rasgos de indígena peruana,
por cierto nuestra carita se
asemeja mucho, yo fácilmente puedo pasar por peruana.
No obstante, lo
que más me llamó atención lo bien
maquillada que iba, bien peinada
de salón de belleza y con un abrigo muy elegante,
es decir, la profesora
parecía ella, yo hasta ahora no le he prestado mucha
atención a la
imagen, pero desde ese momento he analizado mucho la imagen,
tanto de
los otros como mi imagen propia. Así que me puse
a reflexionar que ser
indígena o parecer indígena siempre plantea
unos estereotipos y pero
también plantea muchas realidades de la migración
vinculadas por
ejemplo a la migración ilegal, el contrabando de
productos ilícitos,
pero dichas realidades que no son positivas no pueden pasar
por encima
de la humanidad y atropellar sin razón a alguien.
Yo considero que los
funcionarios de cualquier país deberían de
tener más sensibilidad,
dar un trato digno y no concluir que todos somos "narcotraficantes",
"narcomulas" o "inmigrantes ilegales".
No quiero terminar éste segundo incidente sin relatar
finalmente que
cuando llego a Barcelona, cuando retiro mi equipaje vuelvo
a
enfrentarme de nuevo con los funcionarios, pues sigue teniendo
problemas mi maleta anaranjada cargada de "objetos
sospechosos", mis
libros y mis mantas wayuu bordadas cubriéndolos
para amortiguar su
traslado. Me pregunta curioso el funcionario de Barcelona
pero más
amable ¿Qué piensas hacer con tantos libros,
los vas a vender? Y yo
le contesto ya harta: "puede ser pues con tantas objeciones
que he tenido
desde Venezuela, por lo menos les puedo sacar provecho
vendiéndolos,
pero pensaba donarlos a las bibliotecas europeas pues vine
a hacer mis
estudios de doctorado" lo que me hartó de éste
segundo viaje fue el
constante zarandeo y no tener ni una tregua, ni respiro
desde mi
salida de Caracas.
El tercer y más grave incidente acaba de ocurrir
los días 15-02-2007
y 16-02-20007 con mi hermana Catyliana Paz Reverol, titular
de la Cédula de Identidad Nro. 11.065.865, pasaporte
Nro. 0023821255 pues
aprovechando los convenios que tiene la Comunidad Económica
Europea
con Venezuela, un viajero se puede venir de muchas maneras,
ya sea con
visado de trabajo o estudios para estancias prolongadas.
Ella tenía
dos posibilidades o le tramitaba una carta de invitación
o venía como
una turista cualquiera pues sólo necesitaba sin
necesidad de visado:
pasaje ida y vuelta, la reserva de hotel, tarjeta de vacunas,
seguro
médico, justificar con su manutención con
dinero metálico y efectivo
durante el viaje. Decidimos que ella se viniera como turista
para
estar 10 días conmigo y con mi hijo, pues mi marido
debió volver
urgente por asuntos de trabajo y tramites de documentación
para hacer
sus estudios acá. Decidimos entre mi papá,
mi esposo y yo comprarle
con todo el sacrificio el pasaje por la línea Air
Portugal Vuelo Nro.
TP 0130 para que mi hermana viajara el día 15 de
febrero del presente,
les repito en calidad de turista supuestamente, era muy
sencillo, y
además legal, ella no tenía nada que esconder,
venia a pasear a
Europa y de paso ver a su hermana. Ella preparó todo
incluso hasta se sacó su pasaporte por primera vez.
Teniendo los requisitos completos se
aventura mi hermana muy confiada a hacer su primer viaje
en la vida,
pues nunca había salido del Estado Zulia, muy ilusionada
con la idea
de poder encontrarnos después de cuatro meses sin
vernos.
Mi hermana inicia su viaje del aeropuerto nacional La
Chinita en
Maracaibo con destino al aeropuerto Simón Bolívar
de Maiquetía,
cuando le toca entrar a la parte de inmigración
internacional el problema
surge con los funcionarios de la guardia Nacional, cual
no sería su
pánico y nervios cuando le dice una funcionaria
de guardia nacional
que sospechaba que podía traer drogas en su estómago, ¿le
preguntó
que si había comido? Y ella respondió que "si".
No obstante, pues la
mujer seguía insistiendo que traía drogas
en el estómago y la retuvo sin
ninguna justificación, presa de los nervios llamó a
mi papá y éste
la calmó diciéndole: "tranquila hija,
quien no las debe no las teme",
los funcionarios según me afirma ella le quitaron
su celular y estuvo
incomunicada por 5 horas, a mi me consta pues yo llamé en
varias
oportunidades para saber si todo iba bien. La retuvieron
sin pruebas,
la hicieron perder su vuelo, y ha tenido que pasar una
noche en el
Aeropuerto internacional, asegurándole que al día
siguiente tomaba el
vuelo, ella no dejo quebrantar su ánimo, decide
quedarse con su maleta
y cartera en los pasillos, sin dormir, espera confiada
hasta el día
siguiente pues la funcionaria le aseguró que al
día siguiente
embarcaba en el avión. ¿Ahora bien, es necesario
pasar por estos
atropellos? ¿Ser indígena o tener rasgos
indígenas ya hace suponer a
los guardias nacionales que pueden ser una potencial narcomula? ¿No
es
una violación contra los derechos humanos fundamentales
afirmar algo
sin comprobarlo? ¿En este caso, se puede hacer una
demanda de
violación de derechos humanos por someter a una
persona al escarnio
público, sin pruebas y hacerle pasar ese mal rato
y susto? ¿No tendría
la guardia nacional que indemnizar a una persona cuando
no comprobada
la sospecha, pierde un avión, deben por lo menos
destinarle una noche
de hotel o algún espacio decente para pasar siquiera
una noche digna
después de tanto atropello? No quiero señalar
a ningún nombre de
ningún funcionario porque pienso que todos deberían
a partir de acá
tener mas cuidado con los estereotipos, las generalizaciones
e investigar cuidadosamente antes de hacer una acusación
semejante, sin pruebas!!!!
Pues mi hermana esperó hasta el día siguiente
y pensaba no tener
problemas con su abordaje, luego de tantas horas de espera,
de sueño
perdido, del malestar por haber perdido su vuelo, por lo
menos
esperaba que Air Portugal al otro día le garantizara
su abordaje,
repito la funcionaria le aseguró que al otro día
embarcaba para
seguir su viaje. Hasta entonces no les he contado que mi
papá Héctor
Paz
González, tomó inmediatamente un autobús
hasta la ciudad de Caracas
para ver que ha pasado con su hija, indignado además.
Se traga su
indignación, se acerca respetuosamente a los guardias
nacionales y
logra que mi hermana se reúna con él, le
trasmite tranquilidad,
esperan todo el día en el aeropuerto internacional,
sin trasladarse a
ninguna parte, pues no contamos con familiares en Maiquetía.
Finalmente, la aerolínea no le garantiza el abordaje,
se desentiende
del suceso a la cual se vio sometida. Ahora mi hermana
decide con su
papá ya producto del cansancio y del atropello desistir
del viaje y
con mucha razón, ahora ya en camino a la Guajira
de donde nunca debió
salir, porque un indígena se tiene que quedar en
su tierra, no salir
de nunca de allí, en conclusión, UN INDÍGENA
NO PUEDE SALIR DE VENEZUELA COMO TURISTA!!!!.
Me pronuncio contra los funcionarios de la guardia nacional
del
aeropuerto internacional de Maiquetía por las vejaciones
que hemos
sufrido de parte de los mismos tanto mi persona como mi
hermana. Me
pronuncio contra la línea aérea Air Portugal
que no dio respuesta
oportuna, ni tuvo un sentido de corresponsabilidad de brindarle
a su
cliente ni siquiera un hospedaje para pasar la noche, la
dejó en lista
de espera y no le dijo para cuando embarcaba, ni fue indemnizada,
claro pero el pasaje se lo pagamos completo, sin un bolívar
menos.
Apuesto que la línea va poner objeciones para el
reintegro me da igual
,pues léase bien, NADA, NI NADIE PUEDE YA COMPENSAR
LOS DAÑOS MATERIALES Y MORALES PROFERIDOS A MI HERMANA,
lo que me tranquilizó es que mi hermana se devolvió a
su tierra claro sin éxito,
pues si los funcionarios de su propio país la han
maltratado ¿qué se
puede esperar de los funcionarios de Portugal o de Barcelona
si le hubiese tocado seguir adelante con su empeño
de tratar de ser turista para tratar reunirse con su hermana?
El desenlace no fue exitoso pero para su tranquilidad y
recuperación después de tantas
horas de cansancio y desvelo, lo mejor fue quedarse.
Lo que tendrían que comprender los funcionarios
que no es lo mismo
"tener las drogas" que "sospechar que tenga
las drogas en el estómago"
y no apostar por una carita particular para acosarla, maltratarla
hasta comprobar que no tiene nada en el referido estómago,
luego de
pasar tantas horas en el aeropuerto sin darle un trato
digno. Reclamo
es un trato de humanidad que se le puede prodigar a cualquier
ser
humano en el uso de sus derechos humanos garantizados por
la
constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, tratar de
verificar las sospechas sin menoscabo de su condición
y aún si se
demuestre lo contrario, es decir, que la persona es culpable
y comete
un crimen siempre amerita ser tratada humanamente y dignamente!!!
Después de hacerles éste recuento concluyo
que efectivamente me he
sentido atropellada tanto en mi país como en el
extranjero. En mi
país es más doloroso sentir ese atropello
pues te sientes parte de esa
nación, la amas y tratas de ser cada día
mejor para poner muy en alto
a tu país. En el extranjero lo puedo comprender
pues siempre pues la
condición de emigrante no es fácil igual
siempre se apuesta con los
falsos estereotipos, aunque aquí hasta los momentos
no he sufrido
maltratos siempre tengo que aclarar con mucho orgullo que
soy
venezolana y no boliviana, peruana o ecuatoriana.
Desde éste escenario, me pronuncio y repudio todos éstos
maltratos,
que los guardias nacionales del aeropuerto internacional
de Maiquetía
Simón Bolívar sepan que existimos las y los
indígenas y que si por
si no lo saben existe un Ministerio de Pueblos Indígenas
para
sensibilizarlos sobre éste tema e igualmente hago
un llamado a los
Consulados y las Embajadas en el exterior para ofrecer
una política de
información dirigida a las autoridades de los países
en los que
laboran y hacerles ver que los venezolanos somos heterogéneos,
hay
blancos, negros, indios somos multiculturales, multilingües,
todos
somos venezolanos.
También tengo que reconocer públicamente
que del Consulado de la
República de Venezuela Barcelona he recibido un
trato excelente,
amable y me he ofrecido como voluntaria para trabajar sobre
los temas
referidos a: pueblos indígenas de Venezuela, salud
intercultural,
niñez indígena de verdad quiero hacer público
este reconocimiento,
no quiero sólo destacar lo negativo. De los funcionarios
del gobierno
español de Tarragona también he recibido
un trato considerado gracias
a mi condición de estudiante. Y no quiero dejar
de destacar el respeto
y consideración de mis profesores y compañeros,
incluso tengo que
destacar que Tarragona es una ciudad muy cálida
por su gente amable,
hay excepciones por supuesto, he aprendido a no generalizar,
a saber
trabajar con las diferencias, ser respetuosa de las mismas,
aceptar al
otro diferente y me gusta recibir un trato igual.
Hay mucho por hacer no solo en el escenario nacional sino
también
internacional, a pesar del reconocimiento constitucional
de 1999, los
indígenas siguen siendo objeto de muchas apuestas
sin fundamento que
"somos unos delincuentes, las mujeres unas narcomulas
y los hombres
unos narcotraficantes", es necesario enfatizar a las
autoridades que
podemos viajar como turistas dignamente, claro siempre
y cuando
tengamos todo en regla.
Por favor ayúdenme a hacer pública ésta
información y que todo el
mundo sepa los maltratos a los que mi hermana y yo nos
hemos visto
sometidas como estudiante con visa de estudios en mi caso
y ella como
turista. De verdad no me arriesgaré a que ningún
miembro de mi
familia venga como turista a visitarme, pues me siento
muy agraviada para volver a permitir que vejen a algún
miembro de mi familia. Ustedes me podrán refutar
y ¿y por qué no le
tramitó a su hermana la carta de
invitación? les aclaro muy honestamente al respecto
que estudie
minuciosamente la posibilidad de la bendita carta de invitación
y cada
uno de los requisitos que pide, les cuento para tramitar
carta de
invitación, se requiere, claro está el pasaporte
tanto del invitado
como del que invita, hasta los momentos mi hermana es la única
que
cuenta con pasaporte, hasta acá sé que puedo
cumplir con las
normativas del requisito, también que el invitador
posea un contrato
de arrendamiento, también lo tengo. Pero cuando
analizo los demás
requisitos veo que no se ajustan a mi caso y excluye la
posibilidad de
que algún miembro de mi familia venga por carta
de invitación, pues
uno de los requisitos es que el invitado esté en
posesión de una
propiedad en el país de origen, mi familia posee
las tierras y casa
que ancestralmente han ocupado en el caserío indígena
de Los
Hermanitos en el Municipio Páez, no tiene mi hermana
ni ninguno de mis
hermanos ningún titulo de propiedad a su nombre,
excepto mi tía, mi
mamá y yo que tenemos que con mucho esfuerzo contamos
una propiedad escriturada en Maracaibo, pero mi mamá que
es la que cumple con ese requisito jamás vendría
pues nunca se ha montado en un avión!!!.
Otro requisito de la carta de invitación es probar
el parentesco mediante
documento legalizado y apostillado, también los
excluye pues solo de
pensar en hacer esos trámites costosos y engorrosos
en Caracas, ya es
una pesadilla para ellos. Finalmente, otro de los requisitos
que
recuerdo es también tengo que mostrar alguna de
alguna forma el
vinculo familiar, es decir, puede ser con una foto familiar
para
demostrar que la persona invitada y yo somos familia, en
fin, para
demostrar el vinculo afectivo, ese requisito también
los excluye, pues
con mi cámara he captado imágenes de mi familia
casi robadas a cada
uno pesar de que no les gusta que se las tome y nunca nos
hemos sacado
una foto todos juntos pues he respetado que no les gusta
sacarse
fotografías.
Por lo pronto ya secadas mis lágrimas, sin posibilidad
de
indemnización de ningún tipo, pues considero
que este daño moral es
irreparable!!!. Inmediatamente tengo que armarme de valor
explicarle a
mi hijo de 4 años, Abraham Francisco, que su tía
no vendrá a
visitarle. De todas maneras les digo finalmente que las
mujeres wayuu
somos mujeres fuertes, valientes y luchadoras como me lo
enseñó mi
mamá desde niña, tengo la suficiente fuerza
espiritual y cultural
para seguir adelante!!. Les puedo asegurar que yo seguiré aquí como
estudiante, voy a hacer mi tesis acá compartiendo
el dolor de ser
inmigrante alejada de mi familia, pues ni decir que los
puedo ver por
web cam, pues a la guajira no ha llegado el Internet, no
contamos con
tecnología tan sofisticada, además mi familia
no sabe utilizarlas,
sólo me conformaré con llamarlos y que ellos
se conformen con las
fotos que yo les pueda enviar a través de mi tía.
A pesar de todo,
continuaré pensando como el Jefe Seattle, en el
siglo XIX, y hoy en el
siglo XXI afirmo con sus palabras "que después
de todo quizás seamos
hermanos", y mi labor desde acá será formarme
para contribuir con lo
que pueda para trabajar desde diferentes escenarios para
eliminar
estos estereotipos, erradicar todas las formas de discriminación
y dar
mi cuota para construir un país más incluyente.
Fraternalmente me despido,
Carmen Laura Paz Reverol
C.I. Venezolana Nro. 11.295.356
Pasaporte Venezolano Nro.: D0322145
Mi movil en España es: 0034-680157814
|