Por
el Crecimiento del Cine Regional!
Desde el Estado Zulia les enviamos un abrazo a toda la comunidad de soñadores
y luchadores que día a día enfrentan las cúspides,
curvas, rectas, altos y bajos de esa gran montaña rusa que es nuestro
cine venezolano.
Se abre una nueva etapa con la promesa y la responsabilidad de
generar cambios en beneficio del desarrollo de la cinematografía
nacional. En este panorama de propuestas y acciones, nosotros,
representantes del cine regional, un cine que aun explora los caminos para
consolidarse y dar a conocer su voz como protagonista de la diversidad cultural
venezolana, hoy tenemos el compromiso de
convertirnos en los líderes del proceso de transformación necesario
para construir las bases que nos permitan crecer y fortalecernos como motor del
cine nacional.
La inclusión de las visiones regionales con sus nuevos lenguajes
y
perspectivas es la salida para la preservación del cine venezolano y
su fortalecimiento como expresión de nuestra identidad
latinoamericana. Es necesario generar producciones audiovisuales desde todo el
interior del país como un horizonte abierto de diversidad que sea capaz
de reflejar esa multiplicidad de costumbres, pieles, etnias y percepciones culturales
que nos definen como venezolanos.
Tomando en cuenta la reforma vigente de la Ley de Cinematografía
Nacional en la que se prevé en el Capítulo II, artículo
7 dentro de
las funciones del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC): "Fomentar
la constitución de fondos autónomos regionales y municipales para
la producción, realización, distribución, exhibición
y difusión de la cinematografía regional"
En el Estado Zulia, surge la propuesta de constituir Fundacine
(Fundación para el desarrollo Cinematográfico regional, con 13
años de funcionamiento con planes de formación, producción
y difusión para el desarrollo cinematográfico en el Estado Zulia –www.fundacine.com-
) como fondo regional zuliano, basándose en sus antecedentes y su visión
en sintonía con el propósito constitucional de fomentar el desarrollo
del cine nacional, usando como base la descentralización y el fortalecimiento
de las regiones como motores del crecimiento cinematográfico venezolano.
Fundacine reafirma su compromiso de asumir la gran responsabilidad de incentivar
la cinematografía regional,
adecuando y flexibilizando sus estatutos ante esta nueva exigencia
donde la inclusión, la apertura, el trabajo comunitario, la libertad
de creación y la autonomía de una producción endógena,
son las bases para alcanzar una expresión cinematográfica zuliana
pluricultural y multiétnica, que exprese con apertura, libertad y compromiso
social el patrimonio cultural de la región.
Los fondos regionales constituyen los ejes primordiales para alcanzar
el liderazgo de los estados venezolanos como protagonistas de la toma de
decisiones que los llevarán a construir una cinematografía con
voz propia, auténtica e independiente. Los fondos regionales se convierten
en la herramienta para el desarrollo de una cinematografía representativa
de los diversos modos de ser, sentir y vivir que coexisten en nuestro país.
Cada región tiene derecho a construir sus propios lenguajes audiovisuales
con vías de formación, producción y difusión adaptadas
a sus realidades. La responsabilidad tanto de las comunidades organizadas como
del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía es trabajar
por la consolidación de una producción regional permanente como
pilar para el crecimiento y fortalecimiento del Cine Venezolano.
La organización del colectivo es el primer paso para consolidar
un
movimiento cinematográfico regional. A pesar de los grandes esfuerzos
por mantener la producción zuliana y de los reconocimientos y premios
obtenidos por nuestros realizadores, en el Zulia no ha podido consolidarse un
movimiento cinematográfico sólido y representativo.
Nuestra producción se ha caracterizado por estar liderada por grupos
aislados o individualidades que no han logrado conformar una unidad de trabajo
en la búsqueda de beneficios comunitarios para el desarrollo de la cinematografía
regional. De esta necesidad urgente por consolidar una unidad participativa y
democrática, donde la diversidad y heterogeneidad de nuestras comunidades
de producción cinematográfica estén representadas, nace
la Asociación regional de cinematografía del Estado Zulia con el
propósito fundamental de agrupar al colectivo del quehacer cinematográfico
con carácter plural, universal, multiétnico y multidisciplinario
para lograr la representación de las necesidades de la cinematografía
del Estado Zulia frente a los diferentes organismos e instituciones representantes
de la cinematografía nacional e internacional.
En esta coyuntura de cambio y de reforma de las políticas
cinematográficas del país, la planificación y la organización
de los
movimientos de producción cinematográfica regional conforman la
salida para lograr la inclusión de los intereses de las regiones en la
toma de decisiones destinadas a descentralizar y democratizar la producción
cinematográfica. De esta forma, cada región se convertirá en
líder de su cinematografía defendiendo el espacio que la diversidad
merece como esencia del Cine venezolano.
Compartimos nuestras experiencias como zulianos, pues creemos que la única
vía para fortalecer la cinematografía regional es crear una red
de cooperación regional donde todos los estados nos conozcamos y compartamos
nuestras inquietudes, uniendo esfuerzos para el fortalecimiento de nuestra cinematografía.
Que cada Estado luche por la creación de un Fondo para el desarrollo Cinematográfico,
que cada Estado se organice en asociaciones o agrupaciones cinematográficas
que representen sus intereses frente a las diversas instituciones públicas
o privadas, que se consolide un bloque de coproducción y cooperación
entre los estados venezolanos para el desarrollo de la cinematografía
regional, que logremos construir el camino hacia un cine más diverso,
democrático, pluricultural y multiétnico en el que se refleje la
heterogeneidad y la riqueza sociocultural de Venezuela. Que juntos, logremos
la descentralización y la inclusión de nuevos talentos, visiones,
estilos y tendencias. Que nazca ese cine multicolor, con diferentes pieles
y voceos, con disputas y encuentros, con belleza y muerte, con toda esa contradicción
que palpita y nos hace venezolanos.
Difundan y compartan este correo,
Que no se pierda la comunicación y que comiencen a germinar las semillas
de encuentro que tanto necesitamos.
Se adjunta en este archivo las bases y la reglamentación creadas para
el Fondo de desarrollo Cinematográfico Zuliano. Las compartimos
como una experiencia que puede ser de interés para los colectivos que
comiencen a crear sus fondos regionales.
Nos despedimos con unas palabras de Fernando Birri, uno de los pilares más
importantes de nuestro cine latinoamericano:
Patricia Ortega
""JURAMENTO ATHANASIANO"
ante la linterna mágica...
Si un ingeniero construye mal un puente, ese puente se cae; si
un
médico cura mal una enfermedad, ese enfermo se muere; si un cineasta,
un videasta, un teleasta, hace un mal film, un mal video, una mala televisión,
aparentemente no pasa nada, no muere nadie. Tibetanos, cabalistas, Jean Cocteau
repitieron: "Desconfiad de los espejos". Yo os digo, desconfiad de
la impunidad de las imágenes. ¿Pues que son estas imágenes
audiovisivas sino el más efímero de los espejos, el más
peligroso de los espejos, un espejo capaz de reflejar los sueños, capaz
de evocar en el blanco de una pantalla el mundo universo, y hacerlo desaparecer
de nuevo en una nada blanca, sin trizarse siquiera? Os pido ojos, orejas. Las
imágenes pueden también matar desmoronando secretas arquitecturas
de la imaginación, sepultando neuronas de conciencia bajo escombros de
insensibilidad, venalidad, mediocridad.
Conscientes de su responsabilidad para con el cuerpo físico del
hombre, los médicos, desde hace cientos de años, en un momento
como éste, hacen su juramento hipocrático de iniciación,
en nombre del saludable proto-médico. Hipócrates.
Yo les propongo este anochecer, para la salud de la imaginería
audiovisual, este nuevo juramento, en nombre del padre Athanasius
Kircher, siglo XVII, inventor de la Linterna Mágica (Que nadie
responda en voz alta, me basta con que cada uno lo haga escuchándose a
sí mismo):
¿Juráis que no filmaréis un solo fotograma
que no sea como el
pan fresco, que no grabaréis un solo milímetro de cinta magnética
que no sea como el agua limpia?
¿Juráis que no desviaréis vuestros ojos, que
no os taparéis
vuestros oídos, frente a lo real maravilloso y lo real horrible, de la
tierra de América Latina y el Caribe, África y Asia de la cual
estáis
hechos, y de la cual sois fatalmente expresión?
¿Juráis que fieles a un sentimiento irrenunciable
de liberación de
la justicia, la verdad, la belleza, no retrocederéis frente a la
amenaza de los fantasmas de la angustia, de la soledad, de la locura y seréis
fieles antes que a nadie a vuestra voz interior?
Si así no lo hiciéreis, que el tigre y el águila devoren
el hígado de
vuestros sueños, que la serpiente se enrosque en el chasis de vuestra
cámara, que ejércitos de luciérnagas chisporroteen cortocircuitos
e interferencias en vuestras grabadoras electrónicas.
Si así lo hiciéreis, como confiamos, que el colibrí os
proteja
blindándoos con la delicada coraza de un arco-iris que dure tanto como
vuestra vida y más allá, en vuestras obras.
¡Larga vida a la Utopía del Ojo y de la Oreja!
Patricia Ortega
Cineasta Zuliana
Maracaibo-enero 2007.
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